Hoy hemos conocido la triste noticia del fallecimiento de un técnico de ascensores en Santiago de Chile. El hombre que realizaba labores de mantenimiento en el foso del ascensor situado en el piso menos cinco de un lujoso edificio de 18 plantas en uno de los barrios más exclusivos de la ciudad. Murió aplastado al llamar alguien al ascensor sin conocer que estaba el hombre debajo. Al parecer hubo un error, no se sabe aún si técnico o humano, y el ascensor no quedó inoperativo mientras el técnico estaba realizando su trabajo. 

Ante todo queríamos lamentar la perdida de este compañero del sector de la elevación y plantearnos algunas cuestiones. Este trágico accidente revela algunas dinámicas comunes en el sector a nivel global que realmente son muy preocupantes y otros factores que no dejan al mundillo del ascensor en España en muy buen lugar.

Independientemente de la causa del accidente, que lamentablemente podría haber ocurrido en cualquier parte del mundo, observamos en el caso chileno una mayor cobertura y preocupación por parte de los medios generalistas por estos casos. Aquí muchas veces esos accidentes quedan relegados a breves en la prensa local, mientras que vemos como en otros países se les da la importancia que merecen, cubriendo la noticia los principales medios nacionales y la televisión en los noticieros de máxima audiencia.

Además vemos como en este caso, tanto Bomberos como Carabineros (la policia chilena) dan la cara en el lugar de los hechos explicando lo ocurrido a la población, mientras que aquí muchas veces, cuando se trata de un accidente donde se involucra al sector del ascensor se trata de omitir cuanta más información mejor. Aunque algo que hemos detectado en el tratamiento del caso en los dos países es que siempre, siempre se oculta deliberadamente el nombre de la empresa mantenedora. Eso es tabú en todo el mundo. ¿qué tienen que ocultar? Si en este caso, como se apunta, fue un accidente motivado por un descuido, la empresa mantenedora para la que trabajaba el fallecido debería haber salido públicamente a dar el pésame y anunciar que iba a investigar lo sucedido y a depurar responsabilidades, pero no, siempre el oscurantismo primero y el márketing después.

Lo que sí es seguro es que el ascensor accidentado estaba mantenido por una gran multinacional viendo el tipo de edificio de que se trataba.

Otra diferencia sustancial que detectamos entre el sector de la elevación en Chile y en España es que en el país andino parece que la administración ha decidido estar más encima de los mantenedores que en España, donde la FEEDA y sus compiches se lo guisan y se lo comen sin que nadie les diga nada.

En Chile había un grave problema de ascensores carentes el certificado de mantenimiento al día, lo que provocó numerosos accidentes en los últimos años. Afortunadamente ahí se tomó conciencia del asunto y el ministro de vivienda inició una campaña para fiscalizar el trabajo de los mantenedores, especialmente de las grandes multinacionales.

Atención a esta noticia de la televisión pública chilena, donde el propio ministro da la cara poniendo en vereda a las empresas que abusan o tratan de estafar a los clientes.

En España tenemos casos de graves deficiencias en el mantenimiento del ascensor por parte de multinacionales más preocupadas en facturar que en mantener, en instalar botoncitos de colores que en hacer que el ascensor viaje de forma segura. Sin embargo aquí los diferentes gobiernos se limitan a dejar que las multinacionales y FEEDA hagan lo que les de la gana, mientras les hacen el trabajo de captar nuevos clientes esclavos con las subvenciones a los nuevos aparatos.

¿tendremos que esperar que en España ocurra una desgracia para que los políticos se preocupen de lo que está pasando en el sector?

Seguiremos informando.

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