Hoy les hablaremos de una nueva presunta estafa perpetrada por KONE. La verdad es que esta empresa no deja de sorprendernos con su habilidad para meter la mano en la cartera del cliente, aparcando por completo cualquier consideración moral.

Resulta desalentador ver como una multinacional como Kone, factura millones cada año saqueando a sus clientes aprovechándose de la falta de conocimiento general que hay sobre la elevación en la población.

El último intento de timo perpetrado por la multinacional que hemos conocido es muy alarmante, ya que supone un modus operandi que establece un patrón que se puede ir replicado constantemente: las facturas a la carta preventivas que se cobran y no se arreglan.

Les ponemos en situación: un cliente privado de Kone tiene un ascensor con un historial de problemas bastante preocupante desde que la compañía Finlandesa asumió el mantenimiento del aparato. Previamente ese mismo ascensor había sido mantenido por una pequeña empresa local que lo había entregado a Kone con todas las revisiones oficiales al día y en perfecto funcionamiento.

Cuando Kone se hizo cargo del ascensor empezó a pasarle presupuestos al cliente argumentando que el ascensor tenía graves  defectos que iban a provocar que Industria lo clausurara… 6 meses antes de que pasara el inspector de Industria.

El cliente, como no, confió en su nueva empresa mantenedora y pagó la reparación preventiva de casi 2000€. Entre las reparaciones presupuestadas se incluía el “Suministro y colocación de un nuevo sistema de comunicacion bidereccional que permita la comunicación directa entre la cabina y nuestra mesa de operaciones”. O sea un teléfono que contactara desde el interior del ascensor con el departamento de emergencias de KONE, ya que hasta entonces el teléfono funcionaba correctamente, pero llamaba a la anterior empresa mantenedora.

Bien, esa factura se cobró, sin embargo el teléfono siguió llamando a la anterior empresa, a pesar de que el cliente había pagado no sólo por cambiar el destinatario de la llamada (algo que se podría haber arreglado sin coste) si no por cambiar todo el sistema de comunicación.

El despropósito llegó a tal punto que la anterior empresa, cansada de que le llegaran avisos de emergencia de un aparato que hacía años que no mantenía, se ofreció a Kone para hacer el cambio de número programado en el teléfono, si es que ellos no eran capaces de hacerlo.

Tiempo después se realizó la inspección oficial por parte de industria y encontró tres fallos y uno de ellos era el teléfono de emergencia, que siempre funcionó, sólo que llamaba a quien no tocaba, Kone cobró una pasta por colocar uno nuevo y cuando pasó la inspección no funcionaba. Es realmente esperpéntico. 

Kone pasó un nuevo presupuesto, esta vez para solucionar los problemas que el inspector de la ECA había detectado. Más de 6000 euros de presupuesto que quedaron en 4300 tras aplicar un descuento. Una estrategia comercial burda por parte de Kone, ya que el descuento debería haber sido del 100%, porque todo se trataba de una burda estrategia para sacarle dinero al cliente.  En el informe de ECA se hablaba de algunos elementos que no funcionaban correctamente, mientras que en el presupuesto de KONE se incluían substituciones de piezas que perfectamente se podrían haber ajustado en lugar de cambiado.

El propietario del ascensor, harto ya de pagar y de los dolores de cabeza que le estaba provocando KONE, decidió pedir una segunda opinión técnica y solicitó una revisión del ascensor a una compañía colaboradora con la administración que, tras una exhaustiva revisión confirmó que el ascensor estaba en perfecto estado, que no necesitaba ningún ajuste ni mucho menos ninguna substitución, constatando que todo se trataba de una maniobra de Kone para sacar pasta.  

No hacía falta ninguna de las operaciones que Kone había presupuestado. Cero.

Este informe realizado por una compañía colaboradora con la administración deja en evidencia toda la trama urdida para facturar más y más, a costa de los clientes.

Se aprovechan del desconocimiento de la gente y del miedo a ser sancionados o a que les clausuren el ascensor. En esta ocasión el cliente tuvo el valor suficiente de pedir una segunda opinión, pero lamentablemente en la mayoría de casos los clientes callan y pagan, lo que hace que Kone se sienta más fuerte para seguir llevando a cabo estos desmanes.

¿Hasta cuando va a durar esto? ¿Nadie en la administración va a poner freno a estos abusos? La mayoría de multinacionales mantenedoras del ascensor no mantienen, dejan que se estropeen los aparatos, cuando no intervienen activamente para que dejen de funcionar  y así cobrar y engordar su cuenta de resultados.

Esto que contamos lo sabe todo el sector, ocurre miles de veces en España cada día, estafar a los clientes es el día a día de la mayoría de las empresas del sector, el todo poderoso gremio de empresas ascensoristas FEEDA lo sabe, todos callan mientras estafan a los clientes descaradamente.

¿Hasta cuando durará esto?

Seguiremos informando

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