Tras el estreno del polémico documental “El Gran reseteo” que llevamos a cabo en Spúblico esta misma semana, la plataforma de videos Youtube ha decidido censurarnos el video donde tratábamos el tema y nos ha hecho una amigable amenaza: esta vez nos retiran el video, pero como levantemos la patita de nuevo nos cierran el canal una semana.

¿Y cual es el motivo de esta censura? Nosotros no hicimos ni apología del terrorismo, ni del nazismo, ni mostramos imágenes pornográficas, ni alentamos a los espectadores a cometer delitos. Sencillamente emitimos un documental que ofrece voces alternativas sobre un tema de actualidad. No decíamos ni que todo lo que se dice en esa pieza informativa sea cierta, ni si quiera que estemos de acuerdo. Nuestra única intención era mostrarlo, ya que consideramos que para crearnos una opinión sobre cualquier tema se debe escuchar a todos los puntos de vista.

Youtube se ampara en que estábamos ofreciendo desinformación “médica”. ¿Pero quién decide que es información y que es desinformación? Ese es el quid de la cuestión.  

Teóricamente vivimos en una democracia, pero sin embargo pueden censurarnos sin ningún problema y sin dar explicaciones a nadie. Durante el franquismo, por ejemplo, había una férrea censura, pero sabías quién era el órgano censor y en que reglas se basaba. Hoy no sabemos eso. El señor youtube o el señor Google deciden que de tal tema no se puede hablar porque no les interesa a ellos o a los anunciantes que inflan su cuenta de resultados.

Y así, poco a poco, van convenciendo a los ciudadanos que la censura es algo bueno para nuestra social. Que es normal y positivo que un gran hermano al que nadie a votado decida que es lo que es información y lo que no. En definitiva, qué debemos pensar.

Esta presunta democracia en la que vivimos, cada día se parece más a un sistema totalitario como el nazi, que con su elaborada propaganda nos hace ver enemigos y peligros donde no los hay, todo para conseguir establecer un nuevo sistema, donde los cuatro déspotas que dirigen el mundo puedan imponer su poder sin necesidad de usar la fuerza. Todos estaremos convencidos que necesitamos su guía.  

El ministro de propaganda Nazi, Joseph Goebbles ya trato de hacer lo que estos están consiguiendo: primero convenciendo a gran parte de la población alemana que los culpables de todos sus males eran los judíos (hoy lo serían los que piensan diferente) y despúes, en su famoso discurso del Sportpalast, convenció a su audiencia de la necesidad de la guerra total contra sus enemigos, es decir del sacrificio colectivo si fuera necesario y del exterminio del pueblo judío.

Literalmente dijo: Alemania, en cualquier caso, no tiene intención de inclinarse ante esta amenaza judía, sino de enfrentarla a su debido tiempo, si es necesario en términos de la era completa y más radical … “exterminio” del judaísmo “

Goebbles sabía bien lo que hacía, manejando a las masas con astucias estas se vuelven volubles y los poderosos pueden hacer con ellas lo que quieran y encima los miembros de estas masas se consideran afortunados.

Pues eso mismo están logrando hoy en día con esas censuras y estos mensajes teledirigidos, vaciar nuestros cerebros y substituirlos por máquinas de pagar y consumir los contenidos que ellos consideran que son los idóneos.

Además con esta censura camuflada de paternalismo consiguen exactamente lo contrario de lo que pretenden.  Cuanto más nos “protejan” los autoproclamados guardianes como YouTube y sus aliadas “autoridades sanitarias” de las ideas que desaprueban, más susceptibles seremos a la falsedad y al error (incluyendo las falsedades que nos imponen nuestros propios “protectores”). Esta vulnerabilidad se utilizará a su vez para justificar aún más esa “protección”. Y así estaremos en un circulo vicioso del que nunca podremos salir.

Para ser libres necesitamos tener acceso a todas las fuentes de información que queramos y desarrollar un sentido crítico suficiente para saber discernir las buenas ideas de las nocivas, pero nunca que nos prohíban acceder a las ideas.

Pero no les vamos a dejar absorber nuestros cerebros, mientras podamos seguiremos encontrando brechas en el sistema donde poder seguir expresándonos libremente, como por ejemplo nuestra web spúblico, donde puedes ver el documental censurando en el link de abajo y muchísima otra información incómoda para el poder.

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