El colmo de la desvergüenza: Pablo Iglesias ha solicitado una indemnización al estado por haber sido vicepresidente del gobierno segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 que ascenderá a 5.316,4 euros al mes. Es decirIglesias continuará cobran el 80% de su salario como vicepresidente del gobierno sin hacer nada. Eso sí, esta prestación compensatoria por cese es incompatible con cualquier otra retribución pública o privada, osea, que si en las próximas elecciones el líder de Podemos es elegido diputado por la asamblea de Madrid dejaría de cobrarla automáticamente. Y precisamente ahí está la jugada del siempre maquiavélico Iglesias, si no logra representación, tal como dicen algunas encuestas, podría seguir con un sueldazo de ministro el mismo tiempo que estuvo en el gobierno, es decir, casi 15 meses. Incluso si logra representación, pero su situación no es la que él desearía, por ejemplo si no toca poder y se queda en el grupo mixto siendo el quinto partido de la oposición, podría dejar ese marrón a alguna de sus discípulas y e irse a casa a seguir conspirando contra España mientras se lleva casi seis mil pavos al mes.

Ahora se entiende mejor que estuviera tan en contra de las famosas puertas giratorias de los políticos, ¡claro! Para que quieres que te coloquen en la junta de administración de una hidroeléctica si puedes cobrar lo mismo sin hacer nada.

Como decíamos este paro de los políticos (al que por ejemplo no se acogió Salvador Illa, siendo exactamente el mismo caso) es incompatible con remuneración por parte de empresas privadas u organismo públicos, pero sí podría  dedicarse a la producción y creación literaria y las publicaciones derivadas de aquéllas, así como la colaboración y la asistencia ocasional y excepcional como ponente a congresos, seminarios, jornadas de trabajo, conferencias o cursos de carácter profesional. Que es básicamente a lo único a lo que se ha dedicado en su vida.

Y es que lo de este hombre es para reír por no llorar. Ahora que está en plena campaña se ha quitado el moño medio arreglado que solía llevar y ha vuelto a su clásica coleta, se ha quitado la corbata y se ha puesto una sudadera de acosador nocturno, para parecer más de barrio y ha empezado a lanzar mensajes de odio para enfrentar entre si a los madrileños.

Esta imagen de chico duro de Barrio choca con el patrimonio que ha logrado en los últimos años que se ha dedicado a la política, donde ha logrado amasar una fortuna de 540.000€.

Va sobrado de dinero y encima exige una indemnización al estado por haber sido vicepresidente. ¿No sería más lógico que él indemnizara al conjunto de los Españoles por los daños ocasionados durante su mandato? Recordamos que entre otros desastres, él fue el responsable de las residencias de ancianos donde murieron más de 30.000 personas.

Seguiremos informando.

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