A continuación les explicaremos el modus operandi de algunas multinacionales del sector del ascensor para estafar a sus clientes.

En este caso se trataba de un ascensor mientras estuvo mantenido por una pequeña empresa local nunca presentó ningún problema de gravedad. Antes de que Kone tomara el control de su mantenimiento pasó con resultado favorable una inspección de la ECA, empresa colaboradora de la administración, con fecha 16/11/2018.

4 meses después el aparato pasa a ser mantenido mediante contrato por la multinacional KONE.   Según la normativa vigente, al haber un cambio de conservador, Kone elevadores debería haber encargado una nueva inspección a ECA, en lugar de eso, emitieron un presupuesto a la comunidad donde hablaba de defectos graves en el mantenimiento del ascensor, culpando a la anterior empresa de dejadez. Pero en realidad ese presupuesto se basaba en un invento de los propios operarios de Kone, ya que ningún organismo independiente vinculado a la administración vio el aparato desde la revisión de noviembre de 2018 cuando Kone aún no había puesto sus garras en el ascensor.

KONE emite un presupuesto llamado “OFERTA INDUSTRIA GRAVE – RAE 0000 – 16/11/2019”.  Y le cobra al cliente la reparación de unos puntos, que al parecer el inspector ficticio detectó graves. El único problema es que ningún inspector revisó el ascensor, fue todo un invento de Kone para facturar más. Viendo la fecha del presupuesto se puede ver con claridad que el presupuesto se hace cuatro meses y medio antes de pasar la hipotética inspección.

Si Kone hiciera las cosas bien, hubiera pasado un presupuesto después de la inspección de cambio de conservador que dicta la normativa vigente, pero no, decidió jugar a ser adivino y le encasquetó al cliente unas reparaciones de forma preventiva. Además tuvo el santo valor de culpar a la anterior empresa de falta de mantenimiento, cuando esta les entregó el ascensor con una revisión aprobada y Kone llevaba casi medio año al cuidado del elevador.

En definitiva les cobra  a los clientes 2.053€ que el cliente paga religiosamente, pero la multinacional, no hace los trabajos cobrados. O sea, se inventan un presupuesto diciendo que hay que arreglar algunas cosas por seguridad, sin ningún tipo de justificación oficial, cobran una pasta… ¡y encima no lo arreglan!

Si nos fijamos en el punto 9.2 y el punto 10.06.64 vemos la prueba del algodón de la estafa. Ambos hacen referencia al sistema de comunicación desde el interior del camarín con la empresa mantendora, que debe funcionar correctamente en caso de emergencia.

Para empezar mintieron deliberadamente. El teléfono no estaba averiado como dice el presupuesto. Telefónica puede dar fe que el sistema estuvo llamando correctamente. El problema es que seguía llamando a la anterior empresa mantenedora, porque Kone fue incapaz de redirigir la llamada a su propio número. Durante años cada vez que pasaba algo en ascensor y alguien se quería comunicar con Kone desde el interior resulta que quien contestaba al otro lado era la empresa local de mantenimiento, que hacía años que ya no tenía nada que ver con ese ascensor. El esperpento llegó hasta tal punto, que dos años después del traspaso, la anterior empresa, se comunicó con Kone para exigir que programaran la instalación, que si no tenían las capacidades técnicas para llevar a cabo tal acción lo podían hacer ellos a coste cero, pero que por favor, dejaran de llamarles porque ya no realizaban el mantenimiento de ese aparato.  

Lo que pasó fue que  en dos años los técnicos de KONE nunca pulsaron el botón para comprobar que funcionaba el teléfono de rescate, si lo hubieran hecho hubieran detectado que estaba llamando a la anterior empresa mantenedora. Todo se hubiera solucionado si Kone hubiera cambiado el número de teléfono para que les llamaran a ellos, pero no, es mucho mejor clavarles 2000€ a los clientes, acusar injustamente a otros que no tienen nada que ver y colocar un  tocho sobrepuesto en el camarín del ascensor justo encima de la botonera, para las llamadas de emergencia. I+D KONE, dejando un auténtico destrozo en el camarín.

En vez de cambiar el número de teléfono en una instalación que funcionaba perfectamente, prefieren cargarse la instalación poniendo un pegote de I+D Kone Care.

Cuando finalmente ECA hace la inspección de rigor el 1 de febrero de 2020, los puntos a arreglar que detectan son exactamente los que Kone había cobrado en el primer presupuesto, es decir lo relativo al sistema de llamadas de emergencia. Pero ¿Si lo habían cobrado, cómo puede ser que no estuviera arreglado? La comunidad pagó más de 2000€ por una reparación que nunca se realizó.

Después de este informe Kone emite un nuevo presupuesto en fecha 16/03/202, donde aparecen los mismos defectos graves del anterior presupuesto ya pagado. De hecho tienen tanta jeta que en el punto 9.2ª. hablan de “Sustitución del rescatador” y meten una puñalada de 5.794, €. Recordamos que previamente habían destrozado la instalación para colocar un tocho I+D KONE CARE, totalmente innecesario a la vista del informe de ECA.  

El cliente ya había pagado 20.053,€, que le costara sudor y lágrimas que se los devuelvan conociendo a los estafadores de KONE ya los puede dar por perdidos. Al menos no tendrá que hacer frente a los 4.379,€ que le pretendían cobrar, por destrozarle la instalación, que estaba perfecta. Fíate tú de algunas empresas del sector de los ascensores y de los ladrones que las dirigen.

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