Que Pablo Iglesias es un fenómeno en esto del populismo no es algo que vayamos a descubrir ahora.

Lleva ya muchos años engañando a incautos con su palabrería, porque hay que reconocer que muchas veces sus discursos están cargados de razón, como en este en el que habla de la relación entre los gobiernos del PP y las grandes constructoras de este país.

O este otro donde hablaba del desorbitado precio del recibo de la luz.

Escuchándolo dan hasta ganas de votarle. El problema viene cuando esos discursos dejan de ser palabras y tienen que pasar a ser hechos. Porque una cosa es hablar en la barra del bar o incluso desde el púlpito del congreso de los diputados y otra muy distinta tener responsabilidades de gobierno y no ser capaz de arreglar ni una sola de las cosas de las que tanto se quejaba cuando estaba en la oposición.

Es muy fuerte que “con el gobierno más social de la historia” como ellos mismos se definen  el precio del recibo de la luz se haya disparado hasta récords históricos, nunca se había pagado tanto por la electricidad en España, y el pico de precios altos se produce justo en el invierno más frío de las últimas décadas con los españoles metidos en la peor crisis económica desde la guerra civil, eso por no hablar del desorbitado precio de los pisos que hacen imposible que los jóvenes se puedan emancipar. Estamos mucho peor que hace 10 años.  

¿Y que ha hecho el Marqués de Galapagar para evitarlo? NADA. Parece que lo que decía que se tenía que hacer para evitar estos abusos de las grandes compañías era muy fácil de decir pero no tanto de llevar a cabo.

Lleva dos años en el poder y no ha ejecutado ninguna política social que realmente mejore la vida de los ciudadanos. Ha subido el recibo de la luz y van a seguir sangrando a los autónomos a placer para seguir gastando el dinero de todos en sus chiringuitos.

Y esto no afecta sólo al recibo de la luz o al precio de la vivienda. Durante este gobierno que dice estar tan preocupado por el bienestar social y especialmente de los más vulnerables, se está perpetrando la consagración del sometimiento del usuario del ascensor ante las multinacionales. El esclavismo del siglo XXI mediante contrato y amparado por la ley. Una nueva normativa hecha a medida de las multinacionales, con el visto bueno del gobierno, gracias al cual las multinacionales tendrán carta blanca para exprimir hasta el último céntimo del cliente.

Ahora Pablo Iglesias va a dejar el gobierno y se va a presentar como candidato a la comunidad de Madrid. A muchos les puede sorprender esta decisión, pero analizándolo es lógico. Se ha dado cuenta que el poder le viene grande, que no es capaz de hacer lo que pretendía hacer (afortunadamente en la mayoría de casos) y prefiere asegurarse 4 años de diputado en la asamblea de Madrid antes que verse forzado a dimitir en breve por su nefasta gestión de las residencias de ancianos durante la pandemia, que le obligaría a irse a su casoplón de Galapagar con una mano delante y otra detrás. Seguiremos informando.

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