En contra de lo que se podría esperar, la ministra de igualdad, Irene Montero se ha convertido en la enemiga número uno de las mujeres.

Y no sólo por ser un pésimo ejemplo de mujer que ha llegado a altas cotas de poder, no por su valía, si no por ser “mujer de”, si no, muy especialmente, por sus iniciativas políticas delirantes enfocadas al borrado de las mujeres.

Y esto del borrado no lo decimos nosotros, lo dicen multitud de colectivos feministas que sienten como la ley trans que pretende aprobar Montero atenta gravemente contra las mujeres.

Vamos a intentar explicárselo, porque el asunto es complejo: De toda la vida las feministas han luchado por eliminar todas las formas de discriminación contra mujeres, pero según esta nueva ley que pretenden aprobar el género se elige, es decir, todos nacemos con un sexo, masculino o femenino, que determina muchas cosas a lo largo de nuestra vida. Pero según el borrador del ministerio de Igualdad, el sexo físico no está vinculado con el “género” por lo que si tu te sientes mujer, puedes oficialmente convertirte en mujer sin necesidad de operaciones ni de pasar por un proceso hormonal. Es lo que se conoce como “autodeterminación de genero”. Es decir que si te sientes mujer puedes serlo aunque seas un señor calvo con bigote. Ya no hace falta hormonarte ni someterte a ninguna operación para ser mujer.

Esto a efectos prácticos supone la desaparición del concepto de mujer. Vamos a poner un ejemplo práctico: el deporte femenino. ¿Qué pasa si un hombre decide que a partir de ahora es mujer y sin someterse a tratamiento hormonal, con toda su testosterona desatada comienza a competir con mujeres?   Pues pasará lo que ya está empezando a ocurrir, que estos hombres autodenominados mujeres empezarán a ganar todos los campeonatos desplazando de la competición a quien a nacido mujer.

El ejemplo perfecto es Hannah Mouncey. Nació como hombre e incluso llego a jugar en la selección masculina australiana de balonmano. Un día decidió que se sentía mujer, se dejó el pelo largo y empezó a competir en balonmano y rugby australiano femenino. Lógicamente pasó a ser una “mujer” de 1’88 y 100 kilos de peso practicando un deporte de contacto contra chicas que no tienen esa condición física porque la naturaleza no se lo permite. Según la ley Trans que prepara Irene Montero, este hombre convertido en mujer debe participar en competiciones deportivas femeninas como los juegos olímpicos.

Otro ejemplo es Mary Gregory, quien también nació y compitió en halterofilia como hombre y un día decidió que era mujer y empezó a competir en categoría femenina rompiendo todos los records. De ser un atleta masculino del montón pasó a ser la mujer más fuerte del mundo. Mujer por que lo dice el / ella / ello.

El mismo caso se puede encontrar en todos los ordenes de la vida. En las oposiciones para acceder a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado las mujeres y los hombres tienen pruebas físicas diferentes, adaptadas a las características físicas de cada sexo. Ahora si un tipo quiere ser policía o bombero y no supera las pruebas, podrá decir que se siente mujer y acceder al puesto sin problema.

Además nos sugiere muchas otras dudas ¿Qué pasaría si un hombre acusado de violencia de genero se cambia de genero? Recordemos que esa ley de violencia de género castiga con penas mucho mayores a un acusado varón. Pero si el acusado pasa a ser mujer… ¿Se le reduce la pena? Hay países como argentina, donde las mujeres se jubilan a los 60 y los hombres a los 65, ¿Qué pasaría si con 59 años todos los hombres decidieran que están cansados de trabajar y se auto determinaran mujeres?

Afortunadamente esta ley cuenta con muchos detractores, también desde la izquierda, incluso desde dentro de Podemos. Esperemos que la ley tal como está no salga promulgada ya que supondría un cambio social nefasto, especialmente para la mitad de la población española: las mujeres.

Seguiremos informando.

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