El pasado 31 de diciembre, Nochevieja, el último día de un fatídico año para todos se cerró con un trágico suceso que ha sacudido el sector del ascensor en España.

Antes de nada, desde SPublico quisiéramos lamentar el fallecimiento de esta persona y acompañar en el sentimiento a sus familiares.

Los hechos tuvieron lugar el 31 a las 19:39 en Benicassim: un hombre de 61 años murió al precipitarse al vacío por el hueco del ascensor desde la planta octava del edificio Atlanta 1 de la localidad castellonense. El ascensor estaba mantenido por la empresa OTIS.

Según información proporcionada por el Centro de Información y Coordinación de Urgencias, recogida por la agencia EFE y compartida por la gran mayoría de diarios locales y nacionales, el finado habría intentado salir del elevador averiado precipitándose desde el octavo piso. Según esta misma información, los efectivos movilizados no pudieron hacer nada por la víctima, y asistieron a una mujer de unos 44 años por una crisis de ansiedad, testigo del trágico desenlace.

Como decimos esta es la información que se puede leer en casi todos los medios. Si bien la noticia ha tenido repercusión en multitud de periódicos digitales y de papel, esta no ha sido tratada en profundidad, prácticamente se ha despachado con un breve en la sección de local o de sucesos y todos con la misma versión transmitida por la agencia EFE.

Sin embargo, a nosotros nos parece que lo que cuentan los medios no tiene mucho sentido. Algo huele mal ahí. ¿Cómo puede caerse un hombre por el hueco de un ascensor al tratar de salir en caso que estuviera averiado? Eso es bastante improbable, ya que para caer al vacío el ascensor tiene que estar por encima o muy por debajo del piso desde el que cae la persona. En este caso el cadáver fue recogido del foso, por lo tanto el ascensor debería estar por encima de la persona en el momento del accidente. Es muy difícil que alguien que está atrapado en un ascensor se caiga por el hueco, ya que para ello tendría que abrir por si mismo la puerta del piso inferior y al deslizarse hasta el suelo del rellano resbalar o tener la mala suerte de no hacer pie en el piso y caer por el agujero, pero teniendo en cuenta que los ascensores tienen un faldón de acero bastante ancho en su parte inferior, hacen que esta hipótesis sea altamente improbable.

Sin duda esta información ofrecida por EFE y compartida por todos los medios no se corresponde con lo que pasó realmente ese fatídico día. Esta versión increíble probablemente responde a un interés por parte de la compañía mantenedora, OTIS en este caso, y del lobby de presión que es el Gremio FEEDA para tapar lo que realmente produjo la muerte de ese señor. Estamos acostumbrados al oscurantismo del sector y a que se tapen las vergüenzas unos a otros. También estamos convencidos de que la versión oficial difundida poco o nada tiene que ver con lo que ocurrió realmente. Estamos investigando y ya tenemos información muy relevante al respecto. Para empezar la Guardia Civil no avala la versión oficial. Hemos realizado unas preguntas a la compañía Otis y no hemos obtenido respuesta. Parece que no tienen interés en hablar del tema.

Además, ni Otis, ni el gremio FEEDA ni ninguna empresa del sector implicada en este trágico acontecimiento han manifestado la más mínima muestra de empatía con la familia del fallecido. Ni una simple nota de prensa lamentando lo ocurrido. Nada. Sólo el silencio que precede al olvido.

Nosotros, a diferencia de los otros medios, no vamos a liquidar este asunto con un breve copiado y pegado de una nota de agencia, vamos a llegar hasta el final y lo vamos a contar todo con pelos y señales. Caiga quien caiga. Porque casos como este pueden volver a ocurrir en cualquier momento y los familiares de la víctima tienen derecho a conocer la verdad.

Sigan atentos, porque seguiremos informando.

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