Han oído hablar del Dieselgate? Es un caso de engaño masivo en la industria de automóvil con millones de afectados en todo el mundo.

Presten atención a lo que verán a continuación.

Como han visto estamos ante un caso histórico, por primera vez se pone contra las cuerdas a una todopoderosa multinacional y todo con la fuerza de la unión de la gente común y corriente que ya se ha hartado de que le tomen el pelo.

La revolución del ciudadano de a pie ha comenzado en contra de los engaños de los fabricantes de coches, pero se está extendiendo por otros ámbitos. En el sector del ascensor, sin ir más lejos, ocurre un caso muy similar al dieselgate.  El Real Decreto 88/2013, de 8 de febrero, que regula el mercado del ascensor permite revisar lo pagado desde 2013 hasta la fecha a la empresa mantenedora del elevador y analizar si se pagó de más por los servicios de mantenimiento del ascensor, tanto en presupuestos abusivos, como cuotas pagadas de mantenimiento. De esta forma estamos en disposición de plantear la reclamación de lo cobrado de más por la empresa y subsidiariamente el gremio FEEDA, por no informar al cliente de sus derechos con claridad.

En la mayoría de los contratos de mantenimiento de ascensores se incluyen dos cláusulas que añaden las empresas unilateralmente y que no recoge el marco regulador, que son claramente abusivas:

  • –  Una que prohíbe al cliente que terceras personas o empresas toquen el ascensor en tareas de reparación. Solo lo puede hacer la empresa contratada en exclusividad. Esto, a todas luces, es someter al cliente al criterio de la empresa, además de ser un ataque flagrante contra la libre competencia. En definitiva, un completo abuso. Afortunadamente hay algo de esperanza, ya que la empresa Kony.es ha demostrado que se puede reparar un ascensor cuyo contrato de mantenimiento es titularidad de KONE y todo dentro de la legalidad.
  • –  Y la otra la que sanciona al cliente con penalización por incumplimiento de contrato. Es un caso único en la reglamentación de los transportes. Por poner un ejemplo, si usted se comprara un avión, el gobierno no le obliga a firmar un contrato de mantenimiento con una empresa del sector…Puede acudir libremente al mecánico que desee y no me digan que esa no es una actividad peligrosa.
    Así tenemos a los clientes desprotegidos y sometidos al criterio de la empresa de mantenimiento. Algo muy perjudicial e injusto. Tengamos en cuenta que todas las empresas incumplen de forma consciente los dos únicos puntos de normativa que benefician al cliente.

¿hasta cuando vamos a aguantar esto? ¿No les parece que ya es hora de organizarse y luchar por los derechos de los usuarios del ascensor? Es decir ¿de la mayoría de la ciudadanía?

Seguiremos informando

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