Nuestros lectores sabrán como se las gasta la patronal del ascensor FEEDA, siempre velando por los intereses de las grandes corporaciones y completamente despreocupada del devenir de los clientes y usuarios. Bien, pues hoy les vamos a hablar de la relación de FEEDA con otros sufridores natos de este sector: los trabajadores de las grandes corporaciones.

Estos operarios no sólo tienen que hacer su trabajo, muchas veces en duras condiciones, si no que además tienen que dar la cara por sus empleadores cuando van a hacer las reparaciones. Imagínese que usted es un trabajador que realiza un cambio de rozadera en un ascensor. La rozadera cuesta cerca de 10€ y tu cobras 7€ por una hora de trabajo. Sin embargo el cliente lejos de pagar 17€ + desplazamientos tiene que hacerse cargo de una factura de casi mil euros. Normal que los operarios salgan corriendo de las instalaciones sin dar explicaciones. Piensen que ese mismo operario si fuera como autónomo a realizar la operación podría cobrar la mitad de la factura por hacer el mismo trabajo. El cliente pagaría la mitad, el mecánico cobraría cerca de 50 veces más por el mismo trabajo. Todos contentos, excepto las grandes corporaciones y FEEDA, a las que se les acabaría el chollo. Por eso intentan evitar a toda costa que esas situaciones ocurran.

Los abusos de las grandes corporaciones y de FEEDA sobre los trabajadores vienen de lejos y se ha incrementado con la pandemia del coronavirus. Así lo denuncia el Sindicato de la Elevación, quienes acusaron a las Corporaciones de Ascensores de poner en “riesgo extremo” a los trabajadores durante los momentos más duros del pasado confinamiento.

Según el sindicato de elevadores:

  • Este Sector da empleo a alrededor de unos 20.000 trabajadores/as, de los cuales unos 14.000 son Operarios.
  • Este colectivo desarrolla su actividad en más de un millón de aparatos englobados en el considerado transporte vertical, entre ascensores, escaleras y puertas automáticas.
  • En estos momentos, y en la situación de extrema gravedad que estamos viviendo, la gran mayoría de ellos siguen realizando su actividad laboral normal, esto es, revisiones de mantenimiento y resolución de avisos y averías, ya sean estos considerados emergencias o simplemente fallos de funcionamiento no urgentes.
  • Dado que tienen contacto permanente con otras personas al entrar o salir de Edificios, grandes Centros de Alimentación, Residencias, Hospitales, etc. entendemos que esto les sitúa como transmisores y receptores de alto riesgo.
  • Diariamente estos trabajadores visitan decenas de miles de estos aparatos, convirtiéndoles, debido al elevado número de horas que están fuera de los lugares considerados de mínima probabilidad de contagio, en transmisores y receptores de este virus.
  • La gran mayoría de ellos están trabajando sin los Equipos de Protección Individual (EPI) establecidos por las Autoridades Sanitarias para evitar o disminuir que se propague esta pandemia, esto es, mascarillas, guantes y geles. Además de ello, y dado que realizan su tarea laboral fuera de su Centro de Trabajo, les es imposible lavarse las manos con la frecuencia aconsejada.
  • Su actividad laboral les obliga a tener que manipular y tocar pulsadores, pasamanos, puertas, tiradores, etc. de un ascensor, escalera o puerta a otro, y de un edificio a otro.

Desde este Sindicato le hemos solicitado reiteradamente a las Empresas de este Sector que, durante este periodo tan excepcional y grave que nos está tocando vivir, únicamente se resuelvan los casos considerados de emergencia, pero para ellas prima más el dinero que proteger del riesgo de contagio de sus trabajadores, siendo estos a su vez fuente de contagio a clientes y familiares.

En estos momentos desconocemos el número de trabajadores de nuestro Sector que pueden haber contraído este virus, pero, debido a la alta probabilidad de contagio por los aspectos anteriormente descritos, nos tenemos que serán muchos los afectados.

Por todo ello hemos solicitado encarecidamente a las Autoridades Competentes y a las Empresas de este Sector que prohíban salir de casa a los Operarios de ascensores, escaleras mecánicas o puertas automáticas mientras no sea para casos exclusivamente de Emergencias.

El Real Decreto 10/2020 no establece que las Empresas de ascensores estén consideradas como un ‘Servicio Esencial’, como sin embargo si se hace con otros sectores. Por ello consideramos que la interpretación de FEEDA es totalmente interesada y con el objetivo manifiesto de mantener la actividad y poder así seguir facturando.
Este Sindicato, al igual que lo ha hecho FEEDA, también ha pedido aclaración al Ministerio de Industria, estando en estos momentos esperando su respuesta.
El art. 4 del Real Decreto se refiere a ‘actividades esenciales’ dentro de las empresas en las que toda su ‘actividad no es esencial’. Es en este aspecto donde nosotros consideramos que estamos encuadrados, y por un periodo de tiempo limitado. Nuestra posición al respecto es que, en las circunstancias actuales, no es ‘esencial’ realizar el mantenimiento, y de esta forma evitamos, en lo posible, el riesgo de contagio y propagación del virus; igualmente entendemos que si deben ser atendidas tanto las emergencias como los atrapamientos, utilizando todas las medidas de seguridad necesarias y minimizando el tiempo de exposición de los trabajadores. ¿No es este el espíritu de este Real Decreto?
Desgraciadamente, y una vez más, detrás de esta interpretación de FEEDA al considerar al mantenimiento como un ‘servicio esencial’ está el anteponer la facturación de las Empresas a la SEGURIDAD y la SALUD de sus propios trabajadores.

Este manifiesto del sindicato de Elevadores pone en evidencia una vez más la catadura moral de FEEDA y de las grandes corporaciones de ascensores, para los que facturar está por encima de todo, incluso de la salud de los trabajadores ¿Pero que vamos a esperar de unas empresas que son capaces de dejar el ascensor parado durante días en residencias de ancianos?

Seguiremos informando.

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