Seguro que recuerdan estas palabras del vicepresidente del gobierno de España, Pablo Iglesias, cuando no sólo justificaba, si no que alentaba los escraches a políticos de la derecha cuando estaban en el poder.

Todos somos esclavos de nuestras palabras y cuando abres la caja de pandora es muy difícil volver a cerrarla. Ahora se han cambiado las tornas y son ellos los que sufren la ira del pueblo.

Los últimos en probar el jarabe democrático han sido la mano derecha de Iglesias, Juan Carlos Monedero y la ministra de trabajo Yolanda Díaz.

Monedero fue increpado en un bar de San Lucar de Barrameda en Cádiz, algo que no le sentó muy bien, a pesar que él mismo ha defendido esa clase de actuaciones infinidad de veces.

Por su parte la ministra Yolanda Díaz tuvo que soportar los insultos de un grupo de pro taurinos en Toledo. Curiosamente hace unos años ella avalaba este tipo de acciones.

Está claro que por este camino no vamos bien. Los escraches nunca son positivos, se haga a quien se haga, pero claro, si los defiendes, luego no te quejes cuando te toque a ti.

avatar
  Suscríbete  
Notificar de