Llevamos muchos días informando sobre los vaivenes de los test de detección del coronavirus, que si los primeros que compró el gobierno no funcionaban, que si los segundos fallaban más que una escopeta de feria, que si no eran los adecuados para ese momento o que si alguien se había llevado una suculenta comisión.

Ahora sabemos que los test de diagnóstico del coronavirus son vitales para el desconfinamiento y la vuelta a la actividad económica normal, ya que sólo deberían retomar su actividad laboral aquellos trabajadores sanos o inmunizados tras haber superado la enfermedad, por ello se deben hacer test masivos a la población y dar “pasaportes” sanitarios a los inmunes. Y eso sólo se puede hacer mediante test.

Ante la incapacidad de nuestro gobierno para traer test del extranjero de manera eficiente, una empresa española Arquimea Group, con sede en Leganés, una de las ciudades españolas más afectadas por el coronavirus, ha anunciado que tiene capacidad para fabricar test con fiabilidad del 99’9%. La empresa asegura que ha tocado las puertas de todas las administraciones que no han obtenido respuesta.

Un concejal del Ayuntamiento de Leganés, Carlos Delgado, del partido Unión por Leganés, ha denunciado la situación en un video.

Desde fuentes próximas a la administración se dice que el motivo para no emprender la compra masiva de estos test de Leganés es su alto coste. Cada prueba tiene un valor de 110 euros, mientras que los test que se están usando en la actualidad cuestan 45 euros. La empresa se defiende argumentando que ha ajustado mucho el precio con el único objetivo de garantizar el pago a sus proveedores y a sus 90 empleados, que han dejado de lado sus respectivas áreas de trabajo para centrarse en la división médica y así poder sacar adelante estos test.  

Arquimea tenía previsto priorizar la venta de sus test a residencias de ancianos, hospitales y centros sanitarios, pero en vista del nulo interés que su producto a despertado en la administración, se están planteando abrir la venta del producto a cualquier colectivo que lo demande, siempre priorizando los grupos más vulnerables y expuestos al virus.

Como ya explicamos en otro reportaje, la sombra del pelotazo se cierne sobre el tema de los test rápidos importados por el gobierno. Se sospecha que alguien salió muy beneficiado económicamente, comprando con dinero público unos test inservibles. Se sabe que esos test no fueron comprados por los cauces habituales de importación desde China. Una sospecha que no ayuda a disipar la actitud del gobierno eludiendo esas preguntas. Primero cribando las preguntas que se hacían en rueda de prensa y ahora lanzando balones fuera

Volviendo a los test de Arquimea Group, dice la administración que son caros, de acuerdo, cada test cuesta el doble que los que se están usando. Pero a todas luces los que se usan ahora no son suficientes, se necesitan muchos más. Se necesita hacer test masivos a toda la población y sin duda es mucho más cara cada hospitalización por Coronavirus o cada día que alarguemos el confinamiento con la economía hibernada que estos test.

Además, teniendo en cuenta que el mercado internacional de material sanitario se ha convertido en una isla de los piratas, que hay comisionistas que exigen el 500% del valor como comisión por mediar en la compra de los pedidos, quizá sería mejor invertir en un producto “made in Spain”, que reforzara nuestra industria, que trabajara con todas las garantías, con la certeza de quien está detrás para pedir responsabilidades si algo fallara… pero claro, eso impediría que alguien se llevara mucha pasta de comisión en mitad de una sangría de muertes diarias.    

avatar
  Suscríbete  
Notificar de