Esto del coronavirus nos está llevando a un aluvión de noticias que no damos abasto para procesar. Pero es bueno que no perdamos el hilo de algunas noticias que nos afecta como Ciudadanos.

Por ejemplo el robo de los fondos de formación llevado a cabo durante años por los sindicatos UGT y C.C.O.O, siempre más interesados en sus propios bolsillos que en el bienestar de los trabajadores.

Hace unos meses la Fiscalía solicitó de forma urgente la paralización de de las entregas pendientes de las subvenciones, ligadas a proyectos de formación presentados por los dos sindicatos en Extremadura, dada la gravedad del fraude descubierto, que podría llegar a los 100 millones de euros.

Según la fiscalía, las evidencias del delito son claras en el comportamiento de los sindicatos hermanos de PSOE y  Podemos, UGT y Comisiones Obreras respectivamente mediante las entidades IFES Extremadura ( por parte de UGT) y Forem Extremadura (por parte de CCOO)”.

Según la UCO de la guardia civil, Comisiones y la UGT robaron a mansalva los fondos de formación regionales y usaron redes de sociedades interpuestas para camuflar las prácticas e inflar sistemáticamente las facturas, vamos, para llevárselo crudo. Además enchufaron a falsos profesores con sueldos injustificadamente altísimos para embolsarse  la pasta de los fondos de formación que la Junta de Extremadura gobernada el socialista Fernández Vara, repartía a mansalva sin fiscalizar lo más mínimo donde acababa ese dinero.

La UCO destaca especialmente el “incremento artificioso del coste de las nóminas del personal docente, tanto en concepto de orientación, como en el de impartición de cursos”; también el basado en “aplicar cantidades destinadas a formación de trabajadores ocupados (subvenciones públicas) a financiar gastos de personal de la estructura” de Comisiones Obreras y de UGT; y, obviamente, la “aplicación [de las subvenciones] en gastos justificados mediante nóminas del personal de Extremadura que no se ajustan a valor de mercado”. Es decir que pagaban unos sueldos desorbitados que después probablemente se repartían y nadie decía ni mú.

Además se solicitaron  “pagos de subvención sobre supuestos gastos de docencia que no tienen ningún soporte documental justificativo” y que se ha incurrido “en aparentes sobrecostes no justificados en distintas partidas (como alquiler de locales, material didáctico) por importe superior al coste real de mercado del material, producto, equipamiento o servicio prestado”.

Osea inflaban las facturas de forma descarada y la junta de Extremadura miraba para otro lado y lo pagaba. El baile del egipcio de toda la vida.

Además, según los investigadores, en el caso de Comisiones Obreras, el fraude podría ser a escala nacional por unas cifras muy superiores a los 100 millones de Euros.

Por otra parte la UGT de Andalucía es presuntamente responsable de una trama de financiación irregular mediante el desvío de las subvenciones que le concedía la Junta de Andalucía para la formación de los parados.

En este caso la dinámica del fraude habría sido la utilización de un sistema de facturas falsas y alquileres ficticios de aulas donde se impartían cursos, consiguiendo levantarse más de 40 millones de Euros.

Y que dicen los responsable nacionales de estos sindicatos? No se pierdan en el video las excusas de Pepe Álvarez, secretario general de UGT.

Osea, que la culpa no es de la UGT si no de algunos dirigentes. Nos roban a manos llenas y encima quieren que les riamos las gracias.

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