Una tormenta de sapos, un cerdo volando, un funcionario despedido. Hay cosas que parece que nuestros ojos nunca van a llegar a ver, pero la vida siempre te da sorpresas. Recientemente el ayuntamiento de Castellón ha despedido a un empleado público por gestionar licencias municipales en beneficio de intereses privados.

El funcionario cometió cinco faltas muy graves incumpliendo la incompatibilidad al duplicar su actividad pública con el ejercicio privado.

Quedó demostrado que el funcionario gestionó licencias en beneficio de intereses particulares, obstaculizó unos permisos y propició la aprobación de otros, actuó fuera de sus competencia y llegó a derivar pólizas de seguro a favor de familiares suyos. Un perla vamos.

A consecuencia de estas y muchas otras tropelías, ha sido suspendido por 99 meses y un día, esto serían algo más de 8 años. Pero en realidad cuando una sanción supera los 6 meses el funcionario pierde su puesto de trabajo y no podrá trabajar en ningún organismo público mientras dure la sanción.

Según el expediente disciplinario, el funcionario en cuestión era Jefe de Servicio de una delegación municipal y a la vez  trabajaba como asesor de una empresa privada, en las mismas competencias de su puesto de trabajo.

El tío tenía tanta geta que intervenía como instructor de procesos de licencia pública como funcionario y a la vez como representante de la empresa que reclamaba y que no quería que se otorgara ese permiso. Además realizaba trabajos para otras administraciones públicas en horario laboral y en las instalaciones del Ayuntamiento de Castellón.

En otras ocasiones se extralimitaba en sus funciones y redactaba informes que no le correspondían, muchos contradiciendo lo que decían otros técnicos municipales e instaba inspecciones fuera de su competencia. También dilataba plazos y obstaculizaba licencias a empresas que eran competencia de la suya.

Otra de sus artimañanas era intentar que las empresas que solicitaran permisos se hicieran un seguro en la correduría de su mujer.

En definitiva, estamos ante un caso más de funcionario que se cree el sheriff del pueblo y que actua como una mafia, beneficiando a los suyos al más puro estilo caciquil.

Todos conocemos casos así en nuestros municipios, por suerte algunos medios como S-Público estamos para destapar estos casos.

Queden atentos a nuestra web ya que en breve destaparemos más casos de este estilo.

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