Dos autopistas han quedado liberadas de peaje este 2020, se tratan de la AP4 entre Sevilla y Cádiz y la AP7 entre Tarragona, Valencia y Alicante.

El motivo de la spuresión de los peajes es el vencimiento del contrato de explotación que tenía la compañía Abertis, con lo que vuelven a pasar a manos del Estado.

Cuando eran de pago, circulaban diariamente una media de entre 20 y 24500 usuarios, y la DGT ya ha percibido un aumento en el uso en las primeras horas de gratuidad.

La AP4 Sevilla-Cádiz cuenta con 93,8 kilómetros de longitud por los que actualmente circulan una media de 24.477 conductores al día, si bien esta cifra se eleva a casi 35.000 vehículos en los meses de verano.

De su lado, los tramos de la AP7 Tarragona-Valencia y Valencia-Alicante, cuentan con 225,32 y 148,5 kilómetros de longitud, respectivamente.

Las dos autopistas han quedado liberadas por la decisión del gobierno en funciones de no prorrogar los contratos de concesión de auopistas de peaje vencidos.

En el caso de la AP7, la autopista que transita por el levante, se trataba de una de las mas caras de España, un auténtico atraco a mano armada si tenemos en cuenta que viajar de Salou a Puzol en un turismo costaba 26,60 euros sólo en peajes, pero es que los camiones pagaban casi 40 euros por el mismo trayecto, lo que obligaba a muchos conductores a ir por la Nacional 340 para ahorrar costes y que el viaje les saliera rentable, lo que convirtió a esa carretera en una de las reinas de la siniestralidad en nuestro país. De esta forma, la gratuidad supondrá un ahorro para los transportistas  de hasta 2500 euros por vehículo al año

Sin embargo, a pesar de la alegría de muchos conductores por el dinero que van a ahorrar en peajes, no podemos perder de vista la otra cara de la moneda. Ahora el mantenimiento de estas autopistas van a pasar al erario público, así que las vamos a pagar todos los españoles, aunque no tengamos coche ni las vayamos a pisar en la vida.

Además por el momento, Fomento no ha sido capaz de resolver el concurso público para elegir a la empresa responsable del trabajo de conservación y mantenimiento, estimado en 153 millones de euros. Mientras tanto se encargaran de este trabajo a través de contratos de emergencia las empresas Sacyr, FCC y Api Movilidad.

Además otra mala noticia vinculada a la gratuidad es el ere que ha afectado a 136 trabajadores de Abertis, encargados del cobro en los peajes y que suponía el 45% de la plantilla del grupo de autopistas de la compañía.

Además el ejecutivo socialista en funciones pretende lanzar una tasa por uso general de las 12000 autovías del país, que previsiblemente estará vinculado al permiso de circulación.

avatar
  Suscríbete  
Notificar de