En España las personas con discapacidad, y sobretodo los ancianos, que representan un gran porcentaje en la población española, son principalmente cuidados por inmigrantes, en su mayoría mujeres provenientes de Latinoamérica.

Estas mujeres latinoamericanas que se emplean como trabajadoras domésticas tienen un nivel educativo medio-alto y en su país de origen realizaban ocupaciones más valoradas socialmente, pero con el fin de mejorar la calidad de vida de sus familiares, deciden venirse a Espana solas, a trabajar como empleadas domesticas bajo condiciones infrahumanas y sueldos precarios en muchos de los casos.

En esta ocasión hablamos con una ex trabajadora de una start up dedicada a la contratación en origen de cuidadoras, principalmente de Iberoamérica, que tras un tiempo trabajando ahí decidió no seguir al ver una serie de irregularidades y abusos con estas trabajadoras.

Dale al play para conocer más.

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