Tras la quiebra de Thomas Cook, el segundo touroperador del mundo y el más antiguo, quedan muchas preguntas en el aire para los consumidores.

La empresa británica ha anunciado su cierre dejando a 19 millones de clientes en 16 países y 21.000 empleados en ascuas. 600.000 clientes se han quedado colgados en sus destinos turísticos.

Thomas Cook tenía 3 aerolíneas mediante las que enviaba a España 7 millones de turistas.

Las cifras son escalofriantes: 21.000 personas perderán su puesto de trabajo, 2500 de los cuales en España. 150.000 turistas británicos se han quedado colgados en sus destinos.

El gobierno de Londres ha iniciado un proceso de repatriación, el más grande desde el fin de la segunda guerra mundial.

También hay 140.000 alemanes y 10.000 franceses sin saber como volver a casa. El gobierno alemán, por su parte, ha descartado la repatriación, remitiendo al seguro contratado por los turistas.

En total, en España hay 50.000 turistas sin poder volver, especialmente en Canarias y Baleares. Todos los vuelos con fecha posterior a la quiebra de la empresa han quedado cancelados, sin embargo, el gobierno británico se hará cargo de las tarifas de los hoteles contratados.

¿Que podemos hacer en caso de ser afectados?

Según la normativa europea (Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios 12/18) en caso de quiebra, se garantiza la repatriación de los usuarios y contratado se les devolverá el dinero, pero no tendrán derecho a la compensación en caso de cancelación.

La mejor opción para recuperar el dinero es hacerlo a través del emisor de la tarjeta bancaria con la que se realizó el pago y que sea el banco el que pida el reembolso a Thomas Cook.

Seguiremos informando sobre estas incidencias.

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